Defectos. Detección de defectos. Inspección más inteligente.
La tecnología de imagen térmica se ha convertido en una solución probada y ampliamente adoptada en el sector eléctrico. Gracias a su medición de temperatura sin contacto y de largo alcance, así como a sus capacidades de visualización intuitiva, detecta con precisión los aumentos anómalos de temperatura durante el funcionamiento de los equipos, lo que permite identificar de forma temprana posibles fallos antes de que se agraven. Esto favorece el mantenimiento predictivo y contribuye a garantizar un funcionamiento seguro, fiable y estable de los activos de las subestaciones.
Monitorización de la temperatura de los transformadores
Los transformadores se encuentran entre los activos más críticos de las subestaciones. Componentes como los pasamuros, las cubetas de los transformadores, los radiadores, los conservadores y los terminales de alta y baja tensión funcionan de forma continua en condiciones de alta tensión y alta intensidad. Puede producirse un sobrecalentamiento localizado debido a una sobrecarga, a conexiones eléctricas sueltas o al envejecimiento del aislamiento interno. Si no se detectan a tiempo, estas anomalías térmicas pueden provocar la ruptura del aislamiento, incendios en el transformador o incluso explosiones.
- Los termómetros puntuales tradicionales miden solo un único punto, lo que dificulta la detección de puntos calientes localizados.
- Los pasacables bajo tensión están instalados en posiciones elevadas, lo que hace que la inspección a corta distancia resulte peligrosa.
- Los aumentos repentinos de temperatura no pueden detectarse en tiempo real, lo que deja importantes lagunas en las inspecciones rutinarias.
Inspección de equipos SIG
Las instalaciones de conmutación aisladas con gas (GIS) integran componentes de alta tensión, como interruptores automáticos, seccionadores y barras colectoras, dentro de una carcasa metálica sellada, lo que ofrece ventajas como un tamaño reducido y una alta fiabilidad operativa. Sin embargo, problemas internos como las fugas de gas, el mal contacto en los puntos de conmutación y los defectos en los aislantes son difíciles de detectar mediante una inspección visual. Una vez que se produce un fallo, este puede acarrear graves consecuencias e importantes interrupciones en el sistema.
- El diseño de la carcasa sellada hace que sea imposible detectar los defectos internos mediante una inspección visual.
- Los detectores de fugas convencionales no pueden detectar defectos eléctricos, como el sobrecalentamiento en los puntos de contacto.
- No es posible detectar con antelación los fallos internos repentinos ni alertar de ellos de forma eficaz.
Inspección de las conexiones de las barras colectoras
Las barras colectoras sirven como vías principales para la captación y distribución de energía dentro de las subestaciones. Sus puntos de conexión transportan corrientes elevadas de forma continua y son susceptibles de sufrir un aumento de la resistencia de contacto debido a tornillos sueltos, la oxidación de las superficies de contacto o una instalación incorrecta. Estos problemas pueden provocar un calentamiento anómalo en los puntos de conexión. Si el sobrecalentamiento no se soluciona con prontitud, puede provocar una avería en las barras colectoras, lo que daría lugar a un corte total del suministro eléctrico de la subestación.
- El gran número de puntos de conexión hace que las inspecciones individuales requieran mucho tiempo y mano de obra.
- El sobrecalentamiento puede derivar en un círculo vicioso, lo que aumenta el riesgo de avería del equipo.<br>
- Las barras colectoras bajo tensión hacen que la inspección a corta distancia resulte peligrosa.
Inspección térmica de transformadores de corriente
Los transformadores de corriente desempeñan un papel fundamental a la hora de reducir las corrientes primarias elevadas a corrientes secundarias proporcionales. Durante el funcionamiento a largo plazo, problemas como la entrada de humedad en el aislamiento, las conexiones eléctricas sueltas y el deterioro del núcleo pueden provocar un sobrecalentamiento localizado. Si no se detecta a tiempo, esto comprometerá la precisión de la protección por relés y de la medición y, en casos graves, podría provocar la explosión del equipo.
- El funcionamiento continuo a plena carga aumenta el riesgo de que se produzcan defectos internos.
- El sobrecalentamiento en sus primeras fases solo provoca un ligero aumento de la temperatura, lo que dificulta la detección de fallos.
- Los métodos de diagnóstico convencionales pueden pasar por alto o interpretar erróneamente los fallos térmicos provocados por la tensión.
Inspección térmica de transformadores de tensión
Los transformadores de tensión se utilizan para reducir proporcionalmente las tensiones elevadas con el fin de que puedan ser utilizadas por instrumentos de medida y dispositivos de protección. Durante el funcionamiento a largo plazo, fallos como la degradación del aislamiento interno, el sobrecalentamiento del núcleo y los terminales sueltos pueden provocar fácilmente aumentos anómalos de temperatura, lo que afecta a la vida útil del equipo y a la seguridad del sistema.
- Los defectos internos del núcleo y del aislamiento no pueden detectarse a simple vista.
- Las averías térmicas provocadas por la tensión son difíciles de diagnosticar.
- Las estructuras especiales de aislamiento complican el análisis diagnóstico.
Inspección térmica de los pasacables de alta tensión
Los pasacables de alta tensión son componentes críticos del aislamiento externo que se utilizan en transformadores, interruptores automáticos y equipos GIS. Durante su funcionamiento, están sometidos tanto a altas tensiones como a fuertes corrientes. Defectos como la entrada de humedad en el aislamiento interno, un nivel bajo de aceite y el envejecimiento del núcleo capacitivo pueden manifestarse en forma de patrones térmicos anormales, lo que convierte a los pasamuros en una de las fuentes más comunes de fallos por sobrecalentamiento en los equipos de las subestaciones.
- Los casquillos están instalados en posiciones elevadas, lo que hace que la inspección a corta distancia resulte peligrosa.
- La entrada de humedad en las primeras fases y el envejecimiento del aislamiento provocan ligeros aumentos de temperatura que pasan fácilmente desapercibidos.
- La medición de la temperatura en un solo punto no permite reflejar la distribución térmica global.