¿Cómo elegir una cámara térmica para la investigación científica?
Dado que las cámaras térmicas infrarrojas permiten medir la temperatura sin contacto, garantizan la seguridad al tiempo que proporcionan datos térmicos precisos. Por ello, se han convertido en herramientas esenciales para recabar información sobre la temperatura en una amplia variedad de proyectos de investigación y desarrollo.
Para ayudarte a seleccionar la cámara térmica que mejor se adapte a tus necesidades de investigación, esta guía explica los parámetros clave y los escenarios de aplicación más habituales, lo que te permitirá llevar a cabo un proceso de selección más fundamentado y científico.
1. ¿Qué rango de temperatura hay que medir?
A la hora de seleccionar una cámara térmica para la medición de la temperatura, debe tener en cuenta en primer lugar el rango de temperatura aproximado del objeto que se va a medir. Los diferentes tipos de cámaras térmicas infrarrojas admiten distintos rangos de medición.

Por ejemplo, los metales fundidos pueden alcanzar temperaturas de hasta 1601,9 °C. En tales casos, es recomendable elegir modelos compatibles con lentes para altas temperaturas, como la serie H (rango de medición: de –40 °C a 2000 °C) o la serie PT II (rango de medición: de –40 °C a 2500 °C), diseñadas para satisfacer las exigencias de aplicaciones a temperaturas ultraaltas.
Por el contrario, en situaciones de baja temperatura —como en el caso de materiales hidrofóbicos a –12,2 °C—, basta con una cámara térmica de configuración estándar para obtener datos de temperatura precisos.
2. ¿Qué nivel de precisión de temperatura se requiere?
La fiabilidad de los datos de temperatura depende principalmente de la precisión y la estabilidad de medición de la cámara térmica. La precisión de la temperatura se refiere a la desviación entre el valor medido y el valor real.

En entornos industriales, el requisito de precisión habitual para las cámaras térmicas es de ±2 °C. Sin embargo, muchas aplicaciones de investigación científica exigen una mayor precisión. Por ejemplo, la serie Guide Sensmart PT II ofrece una precisión de medición de hasta ±1 °C, lo que resulta más adecuado para escenarios de investigación que requieren un análisis de tendencias, como el seguimiento de las variaciones de temperatura a lo largo del tiempo.
3. ¿Qué frecuencia de fotogramas se necesita?
La frecuencia de fotogramas se refiere al número de fotogramas capturados por segundo por una cámara térmica. Determina directamente la capacidad de la cámara para captar cambios de temperatura en objetivos dinámicos.

En la mayoría de los casos, las cámaras térmicas inteligentes de la serie H, con una frecuencia de fotogramas de 30 Hz, pueden satisfacer los requisitos de las tareas habituales de medición de temperatura, tales como:
• Inspección de equipos eléctricos
• Pruebas de rendimiento térmico de placas de circuitos
• Pruebas de carga y descarga de baterías

Sin embargo, a la hora de medir fenómenos de calentamiento transitorios u objetos en rápido movimiento, se requiere una frecuencia de fotogramas más alta. La cámara térmica insignia PT II, con una frecuencia de fotogramas de 50 Hz, resulta más adecuada para capturar cambios térmicos rápidos en aplicaciones como:
• Pruebas de aumento rápido de la temperatura de las baterías
• Simulación de fallos en maquinaria rotativa
• Monitorización de la temperatura en la soldadura por láser
Una mayor frecuencia de fotogramas ayuda a evitar el desenfoque por movimiento, que de otro modo podría dar lugar a lecturas de temperatura inexactas.
4. ¿Cuáles son el tamaño y la distancia del objetivo?

Antes de elegir una cámara térmica, es fundamental ajustar el tamaño del objetivo a la distancia de medición, ya que se trata de un factor clave para evitar errores de medición. Por lo tanto, a la hora de seleccionar un dispositivo adecuado, deben tenerse en cuenta la resolución y la distancia focal.
• La resolución (por ejemplo, 120×90, 256×192, 384×288, 640×512, 1280×1024) determina el nivel de detalle que puede capturar una cámara térmica. Una mayor resolución permite detectar objetivos más pequeños a la misma distancia.
• La distancia focal (p. ej., 2,28 mm, 7 mm, 10,5 mm, 37,5 mm, 50 mm) determina el campo de visión (FOV).
Las distancias focales más cortas proporcionan un campo de visión más amplio, lo que las hace adecuadas para observar objetivos grandes a corta distancia. Las distancias focales más largas proporcionan un campo de visión más estrecho, lo que las hace más adecuadas para enfocar objetivos pequeños a mayores distancias.
Además, las cámaras térmicas Guide Sensmart pueden equiparse con objetivos macro, lo que permite el análisis de la temperatura de objetivos extremadamente pequeños, como nanomateriales, chips electrónicos y microcomponentes.
5. ¿Son necesarias las pruebas repetitivas y el análisis comparativo?
En la investigación y el desarrollo de productos, los datos de temperatura proporcionados por una cámara térmica son solo el punto de partida. El verdadero valor reside en la verificación y el análisis de esos datos.
Para tareas como las pruebas repetitivas de temperatura, la organización de datos, el análisis comparativo y la generación de informes, el uso de un software profesional de análisis infrarrojo como ThermoTools puede mejorar significativamente tanto la eficiencia de la I+D como la fiabilidad de los resultados experimentales.

Tanto si trabajas en entornos de temperatura ultraalta como en situaciones de baja temperatura, si mides objetivos microscópicos, captas cambios térmicos transitorios o realizas análisis en profundidad de datos de temperatura, Guide Sensmart puede ofrecerte una solución a medida para tus necesidades.
Esperamos que esta guía de selección le ayude a evitar pruebas y errores innecesarios y a elegir la herramienta de termografía adecuada que se adapte realmente a sus
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